Un verdadero flagelo mundial que ha ocasionado muchas pérdidas humanas, así como también multimillonarias pérdidas en inmuebles, cosechas, y ganado, tanto en Sri lanka, Colombia, Venezuela, Australia, Filipinas, China y Brasil,Mexico,reino Unido, por citar sólo algunos países.
Todos debemos de estar alertas ante esta amenaza imparable de los deshielos y las lluvias torrenciales; un verdadero diluvio generalizado que se torna cada vez más preocupanteDurante siglos, los habitantes de los Países Bajos han tenido que protegerse contra el mar y los ríos. El país bajo, que de hecho es el delta de los grandes ríos, el Rin, el Mosa y el Waal, sufrieron varias catástrofes provocadas por inundaciones. En la lucha contra el agua se construyeron montículos artificiales llamados terpen, diques, molinos de viento, esclusas y barreras de agua. En general, la gestión hidrológica holandesa es muy exitosa, pero durante periodos de gran perturbación social (como las guerras) las grandes y caras obras hidráulicas suelen descuidarse por necesidad. Y esto es muy arriesgado. Así sucedió durante la Segunda Guerra Mundial y los años subsiguientes: el dinero era escaso para hacer las inversiones necesarias en los diques y en febrero de 1953 se produjo de nuevo una catástrofe debido a una combinación de mareas vivas y un temporal del noroeste con fuerza de huracán. Los diques de Zelanda y de las islas de Holanda Meridional se rompieron, ahogándose en la noche del 31 de enero al 1 de febrero más de 1.800 personas y miles de cabezas de ganado, y 150.000 hectáreas de tierra quedaron sepultadas bajo el agua. El golpe fue duro porque en los Países Bajos no se había producido una inundación con tantas víctimas mortales desde tiempos inmemoriales. Esta catástrofe llevó a la elaboración del "Plan Delta"

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